
Permítame CAIMAN que le robe el titular de uno de sus anteriores artículos, y les ruego me lo consideren investigación y no plagio, que ya se sabe que en esta vida según de donde provenga el delito se puede convertir en mérito, o el mérito ser delito dependiendo del sujeto que lo perpetre.
La verdad es que se me ocurren otros titulares para encabezar esta modesta reflexión: "No hay enemigo pequeño", "Hasta el rabo todo es toro", "Por la boca muere el pez", "Humildad, divino tesoro", etc.
Y viene esto a cuento de que, por primera vez en lo que va de temporada y tras el "orgasmo" semanal perpetrado esta vez en Toledo, durante toda la semana y en diferentes ambientes balonmaneros y balonmañeros se habla del más allá.... fundamentalmente de lo bonito que será jugarse el liderato en esa catedral del balonmano que es el Quijote Arena, y ante, sin duda, el mejor equipo de los últimos años. Y además, y como guinda del pastel, el sorteo Europeo.
Ambientes diversos digo... aficionados viajeros y no viajeros, prensa, amigos, jugadores, securatas, camareros... y todo quisqui viviente que se mueve alrededor de la pelotica habitualmente, y los no tan habituales y que ahora asoman la cabecica para ver que se cuecen estos del balonmano que parece que no les gana nadie ("Carpe Diem", aprovecha el momento, para que se queden, pero ese es otro tema).
Y seguro que en toda esta historia hay un personaje al que no le gusta un pelo tanta euforia, contenida eso si, que lo primero no sea lo siguiente y lo siguiente no sea lo primero: el del títular. Pero seguro también que todo lo que se menee a su alrededor tiene los pies en la tierra, bien anclados, y sólo los despega para meterse en la portería contraria, con balón y todo si es menester, o para poner "pinchos de merluza" a los lanzamientos rivales (y sirva esta licencia como homenaje a un personaje irrepetible, d.e.p. Andrés Montes).
Y para tener una idea de lo que ha costado llegar hasta aquí basta ver la clasificación: apuéstome un pincho de tortilla de los de mis amigos Artilleros (con cañita y todo, si les place), a que hace años, muchos, que nadie llegaba a la octava jornada imbatido, en segunda posición y sólo con un +13 en diferencia de goles. O sea, y con una sencilla operación que una no da para mucho más, que la victoria sale mas o menos a +2 golitos, justitas y trabajadas. Vamos, para que me entiendan: cuando nos ponemos el mono de currar y nos arremangamos no nos gana nadie; de traje y corbata... mejor no lo probemos, de momento.
Y esto es piropo y no reproche, conste para los malpensados. Valora sobre todo el esfuerzo, el tesón y sin duda ahora mismo la autoconfianza de un equipo que si hasta ahora ha demostrado algo es que no piensa perder ningún partido... seguro que alguien nos ganará, pero perder nosotros va a ser que no. Y les aseguro que no es lo mismo.
Asi que, piano piano, pasito a pasito, a por los chicos de Rafa el sábado, y la semana que viene... bueno, esperemos al sábado y ya hablaremos, que eso puede ser divertido, muy divertido, pero lo primero es lo siguiente.
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